“Estas en peligro, vete de acá ya” te van a matar.!

Una mujer se me acerca y me dice al odio: “Estas en peligro.! Vete de acá Ya”

Llegaba a un pueblo rodeado de montañas, a última hora ya buscando un lugar para dormir donde hacía unas horas había sido un enfrentamiento entre policías y la gente del lugar, porque tenían un tanque atravesado en la carretera que conecta a otras ciudades…. Aún estaba cortada y controlada la carretera por la gente. Sólo se podía pasar caminando o en bici. Pero el ambiente estaba tenso… Más de 40 heridos y varios policías muertos. Apenas llego y me paro a observar y pasa una motito preguntándome que hacía y a donde iba. Era el alcalde y me llevó a comer y a darme un colchón para pasar la noche en la alcaldía.

Estaba todo muy tenso. Las mujeres con piedras en las manos, los más jóvenes con cuchillos, morteros y armas de todos los tipos… Yo mientras, solo comía el arroz y observaba. Todos a la espera de otro ataque por parte de la policía en la noche que dio la retirada ante tantas bajas. Había información que iban a llegar de noche y no era a dialogar, sino a matar.! El pueblo estaba unido y armado y yo ahí… Comiendo el arroz con huevo y observando todo, cuando una señora se me acerca por atrás y me dice. “Andate de la alcaldía, aquí te van a matar”. Miro para atrás y solo veo un tumulto de gente. ¿Quien me advirtió? ¿Por que no dio su cara? Solo entendí una cosa… El peligro estaba cerca, aunque me sentía seguro rodeando de gente que por ayudarme, podía hacerme daño ante la llegada de la policía… Pero no podía ir con ellos. Todos luchan por un mismo propósito.

Buscando la paz del equilibrio, de un lado me decían que los malos son ellos. Aquí son los otros… Un pueblo unido jamás será vencido. ¿Pero un pueblo unido y armado? ¿Es una guerra?

No podía irme sin decir nada. Podría ser un infiltrado. Así que me acerco al alcalde y le pido si puedo dormir en una escuela o algún lugar donde nunca iría la policía a buscar. Así que lleve el colchón (Que por cierto estaba con ácaros y luego estaría varios días con alergía) (otra historia, que gracias a los ácaros me dejaran entrar a Honduras). Allá voy a dormir….

El enfrentamiento horas antes duró tan solo una hora. Orgullosos los jóvenes decían. Matamos a xxx. Se metieron con los equivocados y eso que eramos pocos… Porque a los minutos bajaron los maleantes de las montañas “armados los dientes” ante la llegada de ellos al pueblo y ver que se acabó la “fiesta” se fueron a la ciudad a buscar a los policías y quemaron la comisaría. En señal, aquí no volverán…! Y así fue… En la carretera hace semanas que no veo policías, ni ejército. Pero mientras me mantuviera neutral, podía recorrer las tierras Nicaragüense sin problemas.

Muchas cosas pasaron en este tiempo que aún no puedo contar, y que no puedo juzgar… Pero si puedo hablar de la tristeza que se vive en las calles, el miedo a que la violencia no sólo esté en las calles sino que comience a ingresar a los hogares… Ahí si Nicaragua estará en guerra, una gerra sin fin.

Mañana te contaré mi ingreso a Honduras. 12 horas entre Nicaragua y Honduras sin mi pasaporte. En tierra de nadie.

Adiós al país de las tardes Doradas, Gracias por brindarme lo mejor en medio del caos, me llevo mil historias, mil amigos y un gran sueño para Nicaragua, verte libre.!

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