Mi primer encuentro con fantasmas – Argentina

Viajando por América en Bicicleta Uruguay Alaska

Tenia aproximadamente 25 días en Argentina y estaba buscando un lugar para descansar, que estuviera solo, que tuviera agua potable y que estuviera alejado del
sonido… Quería un lugar donde pudiera recuperarme de mis dolores musculares y lo encontré.! fue en las Termas del Nacimiento.
Se encontraban a 5 kilómetros de la carretera principal. Antes de ir le
pregunté a un señor, ¿si era gratis?y ¿si era seguro? me comento que sí y que me podía quedar todo el tiempo que quisiera.. sonaba perfecto! asi que planifiqué mi comida para dos semanas (arroz, pasta, atún).

El camino era peligroso, se encontraba entre pequeños acantilados que para mi fueron grandiosos, debido a que eran los primero de mi viaje.

Llegue a las aguas termales… habían 4 piletas de distintas temperaturas y una casa abandonada con piso de tierra y sin puertas.

Lo primero que hice al llegar, fue juntar la basura, rompí leña, junté
unos palos secos y limpie las piletas, a los 5 minutos ya había cometido 2
errores: Entrar sin pedir permiso, aunque el lugar estuviera vacío, y el
segundo error fue modificar el lugar.

Cae el ultimo rayo de luz y ya tenía el fuego al 100%, como para estar
hasta las 5 de la mañana, quería disfrutar de esas aguas termales.
Estaba rodeado de rocas gigantes, que parecían edificios, ellas me
hacían sentir diminuto. Todas las rocas tenian escrituras con nombres de personas y fechas, de día podría leerlas todas.

Lo primero que me hizo erizar la piel, fue la luz de mi fogata, era tan intenso el fuego que podía leer los nombres de las personas que un día estuvieron ahí, cuando la
llama aumentaba y disminuida, alumbraba los nombres: Enrique
20/07/1965, Pedro 16/11/1947, Jennifer 30/10/1999, Carlos 26/05/1970… Fue ahí cuando me di cuenta que no estaba solo..! Asi que saco mi linterna y vuelvo a pedir
perdón y permiso. Lo único que se escuchaba eran las brasas quemarse… no se oía el viento, y solo sentía mi respiración… a 5 kilómetros se veían 28 luces, que
era el pueblo donde se encontraba el señor que me había recomendado ese lugar para dormir.

 

 

 

 

Era hora de cenar, ya listo el pan, y de la nada se me apaga el fuego, 

queda todo oscuro.!! no entendía ¿por qué? si la leña estaba seca y no había un soplido de viento. En ese instante me paralice y pensé en mi mamá, por que mi madre es valiente, muy valiente. Coloco alcohol y mas leña para que nadie me apagara el fuego, me paro y miro al frente, con una
voz suave digo. – PERMISO voy a quedarme unos días aquí.
Pero por dentro sentía que me no era bien recibido en este lugar, algo o alguien me pedía que me fuera… Pero no podía abandonar el lugar, era de noche y peligroso llegar hasta el pueblo, la carretera estaba en muy mal estado, además la temperatura ambiente eran 6 grados, tenía mucho frío aunque estaba bien abrigado con una bufanda al rededor del cuello.

Me encontraba tomando uncafé y siento que alguien me hala la bufanda, como queriendo ahorcarme… lo ignoro, sigo cenando y vuelve a pasar, se apaga el fuego, todo queda oscuro y me puse paranoico!! El alcohol que tenía se lo coloqué a la leña, volví a encender el fuego con mas fuerza, saque mi linterna y empece a alumbrar a mi derecha, algo que no veía, pero que yo sentía que había…

No podría evitar mirarte, pero tampoco podía ignorarte. “Solo te pido perdón, vengo en paz! no te hare daño! solo quiero descansar y con tu permiso me voy a bañar”.

Me voy a la pileta con mayor temperatura y prendí 4 velas, una en cada esquina… No puedo cerrar los ojos por el miedo a volver abrirlos y verte delante de mí, tenia miedo de pestañear muy lento y en ese abrir y cerrar de ojos, que tú estuvieras ahí. Sólo sabia que eras mujer y a los minutos entendí que no me harías daño, pero no comprendía ¿Que querías de
mi? soy un viajero, una persona común, que esta cumpliendo un sueño…

Ya eran las 2 de la mañana, y era hora de ir a la casa, donde tenia
armada mi carpa, coloco otras velas en cada esquina del cuarto, caliento
3 botellas de agua, para dormir con ellas, una en mis pies, otra en mi
pecho y en el cuello , antes de ir a mi carpa, trato de calentarme lo mas posible con el intenso fuego.

Pero esta ultima vez, no me dejaría dormir y por esto, esta fue la noche
que mas miedo sentí en mi vida. Ella me vuelve apagar el fuego de un soplido, y esta vez con mucha mas fuerza, me tira la bufanda hacia atrás. Yo me levanto ignorándole y entro a la carpa mirando hacia la puerta, viendo las 28 luces, 28 luces que nunca olvidare.

Esa noche jamás pude volver a cerrar los ojos, mis ojos lagrimeaban, no de dolor o tristeza, sino porque no quería cerrarlos. Me ardieron los ojos hasta que salió el primer rayo de luz. Una estadía que duraría dos semanas, solo duro una noche.

A la primera luz natural, junte mis cosas y bajé al pueblo. La sensación de miedo me duro 4 días, y no podía contarle a nadie, hasta que kilómetros más adelante hable con un señor, y le conté mi encuentro… El me dice, que una chica se había ahorcado hace años en ese lugar, en esa casa donde no pude dormir…

Hoy cuando lo recuerdo, me hace sentir triste, por que no pude ayudarte, si vuelvo… y se que volveré.!  iré con mi madre y prometo ayudarte.

Tabaré