Mi llegada a Panamá

18 meses y 15 mil kilómetros en Bicicleta para llegar a Panamá

Hace meses vengo gritando a los 4 vientos que vamos a Panamá (Junto con America, la bicicleta), que estamos cumpliendo un sueño,  conociendo, aprendiendo y descubriendo a nuestra manera. Hubo un día, en que me arrodille, y susurré…

Lo logramos América!!!

Y gritamos… HOLA PANAMÁ!!

 

Hace 540 días que me preguntan todos los días, ¿ A dónde vas? Siempre es la misma pregunta que se repite en todas las charlas. Hoy pensaba… En el día me encuentro unas 15 personas aproximadamente, ósea he repetido la respuesta unas 8100 veces en 18 meses.

Foto de la primer bicicleta y todo mi equipaje

Las preguntas Cambian.

Pero no las respuestas. Me encanta aprender de las personas, que con sus preguntas, es mi mejor manera de saber de ellas. En tan sólo unos minutos puedo saber de sus miedos, sus sueños, sus prejuicios. Y siempre me recuerdan que no estoy tan loco. Los de la familia, me preguntan por mi madre, hermanos. Los Padres me pregunta por mis hijos, los jóvenes por mi trabajo, los temerosos por la delincuencia, los grandes deportistas por mi gran estado físico jaja. Siempre sonrío y les toco el hombro, – “Hermano, tu tienes 100 veces mejor estado físico para hacer ésto que hago”.

En  en  Panamá, me preguntan a  dónde vas?

Que dificil es explicar a un Panameño, que hace 18 meses vengo en bicicleta para llegar a su país.  Entonces ¿ahora qué? Me limito por ahora, Estoy de paso, voy al norte.

Mi experiencia en Colombia

Fue un poco agotadora, pero no juzgo, no comparo, no hablo y hablare mal de un país por algunas malas experiencias con algunas personas de la costa y migraciones. Todo lo utilizo para crecer y entender el comportamiento de la gente.

Pero, al llegar a Panamá, mi primer día, al colgar mi hamaca bajo techo en una casa abandonada y que se me acercaran dos personas en diferentes oportunidades para preguntarme si necesitaba algo, me sorprendió. Llegando a un poblando  Nombre de Dios y que nombre!, Hablo con la Policía -¿donde puedo dormir bajo techo? por las fuertes lluvias. Sin dudarlo me ofrecen una caseta a metros de la playa. Woow que fácil digo por dentro… ¿será todo así en Panamá?

Pero aun quedaban algunos minutos de luz así que decidí ir a la calle principal y  sentarme con mi Amada América (la bici)… Quiero observarte Panama, necesito saber más de ti.!

10 minutos después ya estaba en mi primer Hogar Panameño.

A los pocos minutos se acerca un señor mayor!, ¿De donde vienes?, ¿Para donde vas? Señor, soy de Uruguay y voy para la Capital.

Fueron sólo 10 minutos, y ya estaba en su casa, yo no estaba en condiciones pero sí acepté su patio!.

Estaba feliz… Panamá me sonreía, Panamá no me juzgaba por mi apariencia, Panamá era atento y por momentos me cuidaba. Y hacía más de 3 meses que no me sentía así.

Los días fueron pasándose muy lento, con diarrea, dolor de estomago, con una tremenda gripe que arrastraba desde Cartagena, hacía 700 kilometros que avanzaba engripado, y la humedad era desconocida por mi cuerpo! Cada kilómetro era eterno!, algo estaba pasando, y era que los últimos kilómetros serian los mas lentos de mi viaje por América.

Panamá City

Los días seguían corriendo muy lentos y sufridos. Pincho la bicicleta unas 6 veces y explota mi caucho. Estuve dos días avanzando solo 10 kilómetros, con todos los problemas mecánicos. Y me sorprendió el Panameño, cada vez que paraba, o hablaba con alguien, me escuchaban, se reunían, pero que extraño era para mi… Siempre soy yo quien escucho a los demás. Parar en la bici, pedir agua y que te den un pañuelito hecho a mano… Esa señora invisible ante Panamá, es mi embajador!! con ella confirmé que elegir Panamá como mi primer destino, fue una bendición.

Era tan fácil y agradable  buscar un lugar para dormir. Debo reconocer que al venir de Colombia y me costaba un poquito. Pero aquí estoy encantado; me presento y pido el apoyo, – BUENAS TARDES SEÑOR, VENGO DEL SUR, VIAJANDO EN BICICLETA, Y ME GUSTARÍA PEDIRLE SI PUEDO PONER MI CARPA O HAMACA BAJO ESTE TECHITO, APENAS SALGAN LOS PRIMERO RAYOS DE LUZ, PUFFF ME VOY.!

EL señor ante mi energía, apenas lo duda, – Si claro!! antes de irte vente a tomar un café Panameño!

Esa noche, me senti bien, que lindo es que te traten como un viajero y no como un turista!

Lo increíble esta por pasar

La noche anterior había dormido en un estacionamiento (ver post), cerca de las 8 am estaba sentado, haciendo nada y esperando nada. Un poco triste, con mi bici rota, sin energía, y a pocos kilómetros del centro de la ciudad. Pensando… Ya llegue, ¿ y ahora?. Fue cuándo aparece un ángel, y con su nombre Clarise y una energía mágica me dice en voz alta, ¿ DE DE DONDE ERES? – TE VI Y DI LA VUELTA.

Lo primero que pienso es, ¿Que quiere esta chica?, ¿Que me va a vender? un poco maleducado le contesto, – De Uruguay. Y al instante clarise me sorprende.  – ¿Puedo invitarte un café? Yo aun desconfiado, mmmm ¿Que trama esta chica, será alguna religión? Pensaba mientras tomábamos el café. Demoré varios minutos en descubrir su auténtica esencia, su hermosura, su magia… Tan sólo era mirarla a los ojos para ver ese brillo cuando yo le hablaba de las historias que he repetido un sin fin de veces… Otra vez un país me vuelve a enseñar: – Tabare, siempre mira a los OJOS!!

Asi me encontró Clarise,

Hay algo que repetía cada pocos minutos, *Quiero Ayudarte!!!*.

Y Así fue que fuimos a Get One Bike  y cambiamos el Caucho.

Gracias Clarise!! no te mueras con la música dentro de ti.

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