Biografia

Mi nombre es Tabare Reinaldo Alonso Diaz. Nací hace 31 años, un  20 de julio de 1987; época de invierno en mi natal Uruguay. Y crecí en  San Martin, a 4 kilometros de José Enrique Rodó, Soriano; un pueblo lleno de campos verdes y mucha naturaleza para explorar y desarrollar una vida tranquila, saludable y hogareña junto a mi familia a quienes debo mi formación como persona. Mi madre Mary Díaz, me enseño grandes valores como la humildad y el respeto hacia todo cuanto me rodeaba y de mi padre Félix Alonso, aprendí sobre la fortaleza para nunca desistir y trabajar duro hasta encontrar lo que se quiere.

Mi pueblo es sin duda un lugar hermoso,  pero donde resulta casi imposible escapar del círculo de la rutina; en el cual entré desde muy pequeño y junto a   la bicicleta. Recuerdo que pase una infancia inmersa en la rutina de ir y venir a todas partes en la bici. Hacía 4 km de la escuela del pueblo hasta  mi casa, desde primero a sexto grado (todos los días), los largos  caminos hacia la finca de mis padres, los paseos interminables junto a mis hermanos Bernabé y Alexis, luego  la secundaria en el UTU de Cardona a 30 km del pueblo, donde nuevamente hacia el trayecto pero ahora en bus  y así sucesivamente mi vida transcurrió en recorrer kilómetros de un punto a otro para completar las tareas del día a día. Incluso cuando cumplí 20 años y me fui a vivir a Montevideo para iniciar  mis estudios de Informática  en la Universidad, las cosas cambiaron, pero rápidamente volvió a ganar la rutina. Y esto nunca, nunca trae buenos resultados.

Una vez establecido en la ciudad, pase a tener una vida sedentaria que me llevó con el tiempo a tener problemas de obesidad, llegue a pesar 105 kg. Lo cual no solo afecto mi salud y mi autoestima si no mi relación con el mundo externo, pues me volví muy solitario y callado. De un momento a otro mi rutinaria vida estaba convirtiéndose en un caos y lo peor es que halle dentro de dicho caos mi zona confort.  Afortunadamente me canse muy rápido de esta vida vacía y sin sentido, entonces decidí cambiar por mi bien, le puse un fin a la rutina y  aproveche de sacar algo bueno de toda esta mala experiencia.

Tener problemas de obesidad me impulso a adentrarme en el mundo del deporte. Comencé a practicar lo que hoy en día es una de mis pasiones ¡La natación! y retome el uso de la bicicleta, pero esta vez todo sería diferente. Comencé a ver el mundo con otros ojos, me dedique a  salir de mi zona de confort  y cada día me propuse a hacer algo diferente (no importaba se era algo mínimo o muy pequeño, pero que fuese algo nuevo para mí).

En aquel momento casi sin notarlo mi salud mejoro en un 100% y había alcanzado mi nivel óptimo de bienestar en todos los sentidos. Así que sin desaprovechar el valioso tiempo, recupere la relación con mi amigos de siempre y conocí otros nuevos amigos,  me sentí tan motivado que participe en varias competencias de duatlón y triatlón con el apoyo e incluso la participación de mi familia y amigos. Cumplí el sueño de  atravesar el rio Uruguay nadando, cruce ese estrecho hilo de agua que separa a Uruguay de Argentina,   aunque llegue de penúltimo, celebre como si hubiese llegado de primero; pues del  deporte aprendí que lo importante no es llegar de primero a la meta, lo importante es  ESTAR. Así que desde aquel día, en medio de mi celebración, me prepuse firmemente siempre llegar a donde me lo proponía…  Empecé a hacer cicloturismo en mi país, me iba desde la ciudad capital de  Montevideo a Balizas (300 km aprox.)  Disfrutando de los hermosos  paisajes  en Punta Ballena, Punta del Este, Cabo Polinio . Recuerdo que la primera vez me tarde cuatro días en completar  este recorrido, el cual  ya  había hecho antes en motocicleta y en bus, pero hacerlo en bicicleta por primera vez fue un redescubrimiento total y  nació así mi  amor por el cicloturismo, por lo fascinante y  lo lento  de  viajar en bicicleta.

Estos pequeños viajes, me llenaban de tanta alegría  que simplemente mi vida se volvió plena, y  nuevos sueños comenzaron a rondar mi mente y a llenar mi mundo. En esta etapa de mi vida comienza a formularse en mi mente la idea de ir más allá, y la posibilidad de cruzar  fronteras hasta llegar a conocer todo el continente americano, sus paisajes de ensueño, su gente hermosa, su fascinante cultura. Así que me propuse cumplir este gran sueño, y sin tanto planificar  comenzó ahorrar y   me mude a una residencia de bajo costo junto a mis amigos para ahorrar

Así entonces, transcurrieron varios meses, donde soñaba despierto y dormido con materializar mi sueño.  En diciembre del 2015 me fui en bicicleta desde Montevideo hasta mi pueblo natal en Soriano, vestido de papá Noel y repartiendo regalos a los niños con motivo a la celebración de la navidad. El recorrido de 220 km lo culmine 17 horas; y aunque me entristeció no poder entregar regalos a más cantidad de niños y poder compartir con mucha más gente… el sueño de recorrer América se hacía cada vez más fuerte, mi mundo giraba en torno a esa única idea, la felicidad de solo imaginar que el viaje podría convertirse  en mi estilo de vida me agitaba el corazón, así que comprendí que esto era lo que realmente quería y que  ya me encontraba listo para entregarme a mis sueños de libertad… tres meses después de recibir el nuevo año 2016 junto a mi familia; Salí de Uruguay en mi bicicleta, dando inicio así al viaje de mis sueños y la vez mi primer proyecto de vida, Viajando por América en Bicicleta.

Tabare Alonso

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